| En las primeras décadas
de este siglo la población de Montevideo se abastecía de
leche desde tambos que existían en la propia ciudad. El crecimiento
de la misma hizo necesario que los establecimientos lecheros se reubicaran
en la llamada cuenca lechera tradicional, en los departamentos de Canelones,
Florida y San José, facilitados para realizar los envíos
por el ferrocarril central. |
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Esos productores denominados “tamberos”
comenzaron a mejorar y seleccionar su ganado y es ahí donde surge
la necesidad de proporcionar servicios al pujante sector emergente que
demandaba animales para aumentar la producción.
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Es entonces
y desde esa época que RAUL CABAÑA NUÑEZ, establece
vínculos entre los criadores de razas lecheras y productores, constituyéndose
esencialmente en promotor de negocios con los mencionados tamberos.
Transcurren los años y aquella
incipiente cuenca lechera de la ciudad de Montevideo se transformó
en el mayor y más dinámico rubro de la agropecuaria uruguaya,
posibilitando el movimiento de una gran industria, no solo para abastecer
de leche a la población, sino como uno de los renglones más
importantes de las exportaciones. |
El Escritorio RAUL CABAÑA
NUÑEZ desde esos años ha acompañado y respaldado
este desarrollo, con optimización en calidad y cantidad de razas
lecheras en el país. Ha sido un referente que el productor ha tenido,
como confiable consultor en los más amplios temas vinculados con
el negocio agropecuario.
Con más de 65 años
de amplia trayectoria el escritorio RAUL CABAÑA NUÑEZ es
reconocido hoy por un invariable estilo que le ha otorgado en el tiempo
un prestigio.
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